Ayer visité la página web de Carles Puyol, porque me gusta visitar las webs de los iconos de la sociedad actual, como Puyol; y de la sociedad pasada, como don José de Echegaray. Aunque don José de Echegaray, injustísimamente, no tiene página web. Lo que sí tiene es un premio Nobel y nadie lo sabe. Qué triste vida la de don José de Echegaray. En 1881 se le calentó la mano y escribió El Gran Galeoto, le gustaba la dramaturgia a don José.

Pero volviendo a la web de Puyol, el bueno de Carles recibe al visitante con el siguiente vídeo:



Ojo con esa voz y ese gesto de teniente coronel al pedirnos que la disfrutemos. Me parece magnífico que alguien te obligue a disfrutar. Me imagino un campo de concentración del placer, donde muchos Carlespuyoles chicos vestidos de pana te fuerzan a pasarlo bien, te ponen una pistola en la cabeza para que juegues a videojuegos, te amenazan con un látigo si no copulas con unas vírgenes deseosas y te obligan a dormir todo lo que quieras en las mejores camas del mundo. Disfrútala o te mato, hijodeputa.

Viendo que Puyol está empeñado en hacer nuestra vida mucho más gozosa, he hablado con él para pedirle consejo: